10 razones por las que tu empresa debería empezar ¡Ya! a cuidar el medio ambiente

Producir, vender y entregar el servicio. Al parecer son estas las 3 prioridades que tiene toda empresa cuando comienza, buscando hacerse un lugar en el mercado y lograr cierta estabilidad en su capital de trabajo, que le permita poco a poco ir “organizando la casa” para llegar a un punto de equilibrio operativo y comercial.

Dada esta realidad, pareciera que traer el tema medioambiental a la mesa carece de sentido y que sólo hasta el año diez, quince ó veinte, podrá una empresa comenzar a pensar de manera seria, estructurada y concienzuda en temas como la huella de carbono, la huella hídrica, la oficina sin papel, la regulación ambiental, la auditoría ambiental, los estudios de impacto ambiental, entre otros. ¿No será muy tarde para ese entonces? ¿qué implicaciones tiene dejar pasar tanto tiempo? ¿sí tendrá el mismo impacto una estrategia medioambiental al cabo de tantos años?

Hemos preparado un listado de las 10 razones con más peso para justificar que una pyme haga del medioambiente algo cotidiano. Acá van:

1. Después, será más complejo cambiar los procesos

Una vez instaurados, cambiarlos será más traumático. Nos referimos por ejemplo, a los procesos de compra de equipos, de adecuación de infraestructura, de consumo del papel, entre otros. Si desde los comienzos de la empresa definimos por política comprar equipos e insumos con criterios ecológicos incorporados, configurar sistemas de captación de lluvias sencillos o reguladores de flujo de agua en baños, etc, iremos creando un terreno fértil y versátil, sobre el que sembrar cualquier tipo de iniciativa medioambiental será natural y lógico.

 

 2. Después, será más difícil mover a la gente

 Así como los procesos van acumulando un peso importante en la cadena de valor de la organización, las personas también nos acostumbrados a determinada manera de hacer nuestras labores y comportarnos en una organización. A esa costumbre la llamamos “zona de confort”. Lo medioambiental no es una excepción: una cultura anti-ecológica es supremamente difícil de desarraigar y por ende es ideal que las personas que entren a la pyme adquieran el ADN verde desde su primer día.

 

  1. 3. Después, el impacto de una campaña medioambiental será menos profundo

  2. Debido a que cuesta cambiar los procesos y a las personas, cualquier esfuerzo que hagamos en lo medioambiental luego de dejar pasar los primeros años en el desarrollo de una pyme, tendrá inevitablemente muchos más obstáculos que sobrepasar. Lo que esto conlleva es aún más grave: debido a que no se ve un progreso relevante debido a los esfuerzos que se están haciendo, la gerencia se desmotiva y quita su atención de lo medioambiental. Si comenzáramos este proceso en un etapa muy temprana, veríamos los resultados mucho más tangibles más rápido, y el porcentaje de éxito y aceptación de las campañas medioambientales sería más elevado.

4. Después, será más complejo medirlo

 Los indicadores de gestión no son los mismos para todas las organizaciones, y es común ver cómo muchas de ellas crean sus propios KPIs con el fin de medir su propia realidad, de una manera sumamente específica. Esto significa que si queremos medir el desempeño de nuestras campañas y esfuerzos medioambientales, primero debemos conocer muy bien nuestra empresa en esta temática. Así pues, será siempre más sencillo ir definiendo indicadores de gestión desde el origen de la empresa, en vez que esperar a tener 500 colaboradores, 2.000 m2 de oficinas y una flota de 100 camiones.

5. Después, posicionar la marca como ambientalmente responsable será más riesgoso

Vamos a reconocerlo. Como consumidores siempre estamos predispuestos a la gran variedad de artimañas que una empresa o marca podría usar para aumentar sus ventas. Esta predisposición aplica también al tema medioambiental: por ejemplo, ¿por qué de un momento a otro la marca X está diciendo que es responsable con el medioambiente?. La conclusión acá es simple: adoptar rápidamente en las pymes estrategias y políticas responsables con el medioambiente se nota no sólo adentro, si no afuera con la comunidad y clientes.

 

6. Después, será más traumático adoptar la regulación medioambiental

 La última COP21 en París cambió de manera radical el carácter vinculante de los acuerdos internacionales que hasta la fecha estaban disponibles para la comunidad global. En esta misma línea, la regulación se endurece cada vez más en todos los ámbitos (aire, agua, vertimientos, ruido, tratamiento de suelos, disposición de residuos, etc) y con toda seguridad, una empresa que desde sus orígenes incorpore la regulación ambiental y su debido cumplimiento en los procesos estándares de su operación, estará siempre más preparada para nuevas adiciones.

7. Después, saldrá más caro

 Todos los puntos expuestos anteriormente hasta ahora nos permiten llegar de manera natural a la conclusión: demorar la implementación de la sostenibilidad en nuestras empresas cuesta más dinero. Ya sea por las inversiones en reingeniería de procesos, por el pago de campañas de sensibilización para colaboradores, por los esfuerzos extras en mercadeo para re-posicionar una marca como ambientalmente responsable o sencillamente, etc, comenzar a adoptar hábitos organizacionales sostenibles en etapas tempranas del negocio siempre tendrá más sentido económico.

 

8. Después, vendérselo a la gerencia será más arduo

 Casi todas las decisiones que se toman en una organización están orientadas o determinadas por la lógica económica. Si un nuevo proyecto repercute positivamente en la utilidad del negocio, tendrá más posibilidades de ser aprobado. El demorar la adopción de una estrategia medioambiental estructurada en la empresa, es equivalente a decir que costará más y que por ende, será menos atractiva para la dirección.

9. Actualizarse no será tan sencillo

Todos los días salen elementos nuevos en lo medioambiental: regulaciones, metodologías, factores de conversión, unidades de medida, tratados internacionales, estrategias comunicacionales, cursos educativos, tecnologías renovables, sistemas de eficiencia energética, infraestructura para planta y oficina, esquemas de manejo de residuos, etc. Por ende, entre más rápido comencemos a estructurar y a preparar nuestra pyme para recibir al medioambiente en todos sus procesos, más natural y automático resultará estar actualizados.

10. Los beneficios demorarán aún más

 Por último y no menos importante, entre más demoremos la implementación de la estrategia medioambiental en el negocio, lógicamente, más se tardarán los resultados derivados de este proceso en verse. Nuestra empresa se demorará más en ver de manera tangible la eficiencia en sus procesos, la mentalidad de sus colaboradores, la fortaleza de su marca en medios y la autoridad de sus decisiones frente a sus competidores.

¿Te identificas con algunas de estas 10 razones? ¡Contáctanos! Seguro podemos ayudarte a pensar en algo para mejorar tu situación.
Artículo escrito por el equipo de comunicaciones de Verdéate.