Lo que debes saber antes de emprender

 

Entrar al mundo del emprendimiento es similar al proceso de aprender a patinar, supongamos que no tienes a nadie que te enseñe como hacerlo, es normal que en un intento  de tener control el primer impulso sea inclinarse hacia adelante con la esperanza de llegar sano y salvo al suelo, pero  hacer eso hará que te lastimes, pierdas el equilibrio y muy probablemente las ganas de patinar.

“La mejor forma de predecir el futuro es creándolo”.

Peter Drucker.

Con el tiempo te das cuenta que una parte de aprender a patinar es aprender a controlar los impulsos y con forme ganes experiencia crearás hábitos que te ayudarán a patinar de manera natural pero mientras creas esos hábitos tendrás que recordar una lista de cosas que te ayuden a no seguir los impulsos que pretenden mantenerte en tu zona de confort por ejemplo, la importancia de sentirse seguro al patinar, pensar en la mejor manera de enfrentar los obstáculos (sin necesidad de tirarte al piso), mantener tus piernas flexionadas para no perder el equilibrio, etc.

Emprender requiere una lista similar, hoy te daremos el inicio de esa lista que te ayudará a prevenir que tus instintos te lleven por el camino incorrecto y pongan en peligro tu empresa.

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Para que tu startup sea un éxito no necesitas ser experto, este es el primero punto en la lista y puede sonar un tanto ilógico. A lo largo de nuestras vidas hemos tomado todo tipo de clases y al final de ellas se puede decir que adquirimos un dominio del tema, por ejemplo, al tomar clase de inglés terminas obteniendo un conocimiento, al menos, básico del mismo y esperas en un futuro poder dominar el idioma,  quizá eso esperas de un curso de emprendimiento pero para ser honestos en lo que realmente necesitas ser experto es en tu público objetivo.

 La mayoría de los emprendedores exitosos que conoces no empezaron siendo expertos en emprendimiento, si no, en sus usuarios, Mark Zuckerberg (creador de Facebook) es un ejemplo de ellos.

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El segundo punto en la lista es recordar que el “juego de azar” deja de funcionar cuando estás formando una startup, este juego puede seguir funcionando si trabajas en una empresa grande, puede que logres tener éxito con sólo llevarte bien con las personas correctas o mandando emails de tal forma que parezca que trabajas cuando en realidad no, pero en eso no funciona en una startup, ahí no hay nadie a quien puedas engañar, solo hay usuarios y lo que les interesa a ellos es que tu servicio haga lo que ellos necesitan que haga, así que buscar trucos para simular el éxito no es una opción.

 

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El tercer punto es algo que seguramente ya has llegado a pensar,  las startups suelen consumir tiempo, mucho tiempo, si tienen éxito consumirá incluso más, aquí hay un verdadero costo de oportunidad que hay que tomar en cuenta, cada día tendrás que lidiar con problemas diferentes que quizás no hayas enfrentado antes, no es un trabajo monótono que requiere el mismo tiempo y esfuerzo diariamente como un trabajo normal de oficina, es un trabajo que requiere de tu esfuerzo en momentos no planeados y a magnitudes diferentes. Empezar una startup suena difícil,¿Has pensado si tienes lo necesario para enfrentar un reto como este? La respuesta a estas preguntas se encuentra en el cuarto punto.

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El cuarto punto y la respuesta a las preguntas que todos quieren saber es: No hay forma de saberlo. Tu vida hasta ahora te ha dado una idea de qué esperar si quisieras volverte un piloto, profesor de matemáticas o músico, pero a menos que hayas tenido una vida muy diferente a la del resto, lo más probable es que nunca hayas tenido una experiencia parecida o cercana a lo que es emprender, lo que significa que, emprender te cambiará mucho si funciona y también lo hará si no, así que lo que hay que estimar no es solo lo que eres ahora si no en lo que te puedes convertir en el camino, no hay caminos fáciles para el emprendimiento y no existen fórmulas mágicas que te ayuden a dominar el camino, quien puede ayudarte en este punto eres tu mismo. Lo que sí te puedo recomendar es que lo intentes y que en el camino mantengas una mente abierta al cambio dirigido a la mejora continua.