Colombia: ¿Quiénes están obligados a emitir factura electrónica en el 2018?

 

En Colombia, la factura en papel pasará a ser parte de la historia a partir del 2019, según disposiciones de la DIAN que viene cumpliendo de manera rigurosa. Así, la factura electrónica pasará a ser el único documento tributario con validez legal y deberá ser usado por todas las empresas sin importar su tamaño

De acuerdo al plan de masificación de la factura electrónica de la DIAN, durante el 2018 se mantendrá la implementación en 2 grupos: De un lado los obligados a facturar seleccionados por la DIAN, mediante resolución de carácter general, y por otro, quienes voluntariamente decidan adoptar el modelo.

Asimismo, durante este año la DIAN continuará adaptando su infraestructura tecnológica para la evolución del modelo de facturación electrónica, y expedirá resoluciones con las empresas seleccionadas para facturar electrónicamente, todo en cumplimiento de lo dispuesto para su masificación.

Para quienes decidan implementar la factura electrónica de manera voluntaria, el proceso es sencillo y dependerá más del tiempo que dedique la empresa a tomar la decisión. Luego, deberá decidir si contrata los servicios de un proveedor tecnológico externo o lo adapta a su actual sistema de contabilidad.

Entonces la sugerencia es elegir el sistema que no sólo cumpla con la facturación sino que integre funciones para gestionar, administrar, controlar el negocio y que permita recibir y organizar grandes cantidades de facturas en un solo lugar. Además, pensar a futuro y elegir un software en la Nube como Alegra, ya que la factura electrónica estará evolucionando constantemente y requerirá un sistema que se mantenga actualizado.

A partir de enero de 2019 empezará una nueva era en la historia tributaria de Colombia, que traerá todos los beneficios de la transformación digital para las pequeñas empresas y oportunidades para crecer los negocios de la mano de la tecnología.

El desafío está en tomar la iniciativa para migrar a la factura electrónica y empezar a aprovechar de todas las ventajas que ofrece sin esperar a ser obligado ni tener que correr contra el tiempo.