Mientras en algunos casos se habla de automatización, la era de los robots y cómo debemos prepararnos para ser “obsoletos”, en otros casos se habla sobre las competencias necesarias para afrontar los años venideros, las oportunidades o retos que esto supone para las personas y las organizaciones. 

Es aquí donde quiero hacer un alto y pensar en lo que para mí es el futuro del trabajo, más allá de cual será el trabajo del futuro.   

Creo fielmente que el futuro del trabajo se centrará en el ser humano, en su bienestar y en el ser productivo. Uno de los retos más significativos con los que me encuentro al pensar en esto, es precisamente la adopción de nuevas formas de trabajar, uno de los temas que más se habla por estos días en las áreas de gestión humana siendo la piedra angular de su transformación digital.

Pensar en nuevas maneras de trabajar, en trabajos flexibles o completamente remotos es difícil, pues hemos sido adoctrinadas durante décadas a una rutina de asistencia casi que religiosa al lugar de trabajo durante una jornada establecida y cambiar este paradigma significa un gran cambio de cultura y mentalidad que por supuesto debe suceder. 

NOTA: Si tienes tu oficina cerca a tu casa, te sientes productivo, feliz y no tienes la necesidad de hacer networking, quizás este artículo no sea de mucho valor para ti. Pero, si sientes que de alguna manera te ayuda, continúa y extrae lo mejor.

Ahora, quiero que empecemos a pensar en el concepto de trabajo remoto, en trabajar fuera de la oficina, en otros lugares donde podamos sentirnos más cómodos, creativos, enfocados, productivos. Pero, cuidado, trabajar remoto no significa trabajar desde casa, éste es simplemente uno de los lugares donde puedes desarrollar la modalidad, pero para algunas personas, la casa es el lugar perfecto para la procrastinación si no tienes la disciplina adecuada.

Con esto en mente, analicemos los pilares fundamentales del trabajo remoto:

Tiempo

No es un misterio que las personas pasan gran parte de sus vidas en el tráfico intentando llegar a la oficina a tiempo todos los días. Sí, fácilmente pasas en promedio  3 horas/día en transporte (promedio general para LatAm) y esto no cambiará en el corto plazo, por el contrario, está en incremento gracias al crecimiento del parque automotor. 

Según Julián Arango CEO de Workia (una aplicación que te permite encontrar lugares para trabajar en cualquier oficina flexible de tu ciudad pagando por horas), en el último año solo en Bogotá, se perdieron más de 325 horas por persona en promedio. Tiempo que significa menor productividad y disminución de la calidad de vida por el estrés generado por los tráficos constantes.  

Costos 

¿Sabes cuánto dinero te gastas mensualmente en gasolina? 

En uno de los últimos trabajos que tuve me gastaba, dentro de la ciudad, hasta 30 galones mensuales sólo para ir y volver de la oficina. Estamos hablando de aproximadamente USD $100 mensuales, sin contar con el desgaste de las partes del vehículo.

¿Conoces a fondo los costos de tener una oficina?

Tal vez no conozcas realmente cuáles son los costos operativos reales de crear y mantener una oficina propia, pues mientras más crece la empresa, más costoso es mantener una operación productiva y feliz.

No pensemos sólo en el alquiler, los servicios y el mantenimiento de la misma, vamos más allá, con los costos ocultos los que encarecen la operación, los que terminan siendo un verdadero dolor de cabeza incremental cuando crece el personal. 

Allí, no solo crece la necesidad de espacio, crecen los problemas, crece la necesidad de manejar el clima laboral, la necesidad de mejores comodidades, más mobiliario, contratas una persona que se encargue exclusivamente de la oficina, contratas más personas encargadas del bienestar laboral y mantener el mejor clima.

En fin, se paga más y para las nuevas empresas, puede llegar a ser insostenible.

Productividad

Sí, es cierto. Todos creen que estar sentado en tu silla te convierte en alguien 100% disponible, no importa si tienes trabajo acumulado de hace 1 semana: te van a citar a una reunión que pudo solucionarse fácilmente a través de correo electrónico o herramientas de trabajo colaborativo en tiempo real como Trello, Slack, Asana, entre otras.

“Haz una pausa y reflexiona sobre todas esas reuniones en las cuales sentías que estabas perdiendo el tiempo”.

Hace unos años, viví una experiencia laboral donde la carga era alta, pero me apasionaba tanto lo que hacía que no me importaba y aún así en menos de 1 año pasé mi carta de renuncia. Mi jefe era alguien de admirar, mis compañeros eran únicos, trabajaba a 10 minutos de mi casa y el salario era bueno; este pudo ser mi trabajo ideal.

Sin embargo; día a día teníamos dos  reuniones donde invertíamos cuatro horas en promedio, porque esperábamos mientras llegaban todos, se tomaran un café, tomaran alguna llamada, se contaran lo que pasó la noche anterior después de la oficina, etc.

Al final del día, estaba tan sobrecargado de trabajo que perdí mi calidad de vida por intentar llevar el ritmo de estas reuniones, que poco o nada aportaban al trabajo que yo realizaba.

Sostenibilidad

Vivimos en un planeta que nos suplica atención, donde constantemente nos muestra cómo el calentamiento global está acabando con selvas en Brasil, poniendo en peligro de extinción animales en Australia o derritiendo glaciares en Islandia. 

Al ser consciente de esto, decidí vender mi carro y tratar de hacer las cosas bien. Pero, cada vez que iba a la oficina seguía usando servicios de transporte tradicionales, que poco o nada cambiaban lo que anteriormente contaminaba y sin pensar en que cada trayecto tiene una huella importante (en promedio 220g de CO2 por km/persona).

Opté por buscar opciones que realmente aportaran al bienestar ambiental, usando transportes alternativos y amigables con el ambiente para los días laborales, ahora uso mucho más la bicicleta, una solución perfecta si no trabajas en zonas montañosas, muy lejos de tu casa o si no llueve.

También empecé a usar soluciones de trabajo remoto como los Coworking a través de Workia, un café o desde casa, en realidad, lo que más me funcionara para mantener el equilibrio entre vida y trabajo generandome productividad, felicidad y por supuesto me ayudara a ser más sostenible con el medio ambiente. 

Ahora puedo decir que el futuro es hoy, donde el trabajo remoto es una gran solución tanto para personas, como para empresas sin importar su tamaño, lo único a tener en cuenta es que se deben usar herramientas y metodologías que ayuden a crear esta cultura, mantener una saludable productividad y por supuesto que significativo aumento de la felicidad de las personas.