Inclusión financiera: qué es y cuál es su situación en Latinoamérica

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Un estudio realizado por Credicorp en siete países de Latinoamérica analizó el estado de la inclusión financiera a través de un índice de 0 a 100. La región obtuvo un puntaje de 38,8, lo que señala una evolución pero muestra que aún queda mucho camino por recorrer en la materia.

¿Qué es la inclusión financiera?

Según el Banco Mundial: “Inclusión financiera significa, para personas físicas y empresas, tener acceso a productos financieros que satisfagan sus necesidades –transacciones, pagos, ahorros, crédito, seguro, contabilidad, facturación– de manera responsable y sostenible”.

En la actualidad, y en especial con las profundas transformaciones que impuso la pandemia por COVID-19, muchos de estos servicios se han digitalizado. Las marcas han migrado al mundo digital y lo mismo han hecho los consumidores. Mientras que las empresas han decidido crear una página web y tienda online propias, los consumidores han aprendido a confiar más en la compra y venta por Internet.

En los últimos años ha aumentado el uso de aplicaciones de home banking y billetera móvil, sistemas de pago online y todo tipo de soluciones digitales para administrar las finanzas. Según Naciones Unidas, el e-commerce en Latinoamérica creció un 36,7% desde 2020, siendo la región con más desarrollo del comercio electrónico en ese período.

Estas herramientas digitales de inclusión financiera contribuyen a mejorar la calidad de vida de las familias, ayudándolas a aumentar sus ingresos, optimizar el ahorro y facilitar sus transacciones cotidianas. También reducen las barreras que tienen las pequeñas y medianas empresas para insertarse en el sistema financiero. Los sistemas de facturación electrónica y contabilidad automatizada para pymes, por ejemplo, son formas innovadoras de gestionar un proyecto y aumentar su posibilidad de crecimiento.

En el contexto actual, estar excluido de los servicios financieros, y especialmente de las soluciones digitales, es sinónimo de desigualdad y menos oportunidades. La inclusión financiera se está convirtiendo en una prioridad para los organismos de desarrollo a nivel mundial y se ha determinado que es un factor que propicia 7 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ONU).

La inclusión financiera en Latinoamérica

El estudio de Credicorp analizó los instrumentos financieros en México, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Panamá y Bolivia. El puntaje medio alcanzado es de apenas 38,3 puntos sobre 100, aunque se observan diferencias en la situación de cada país analizado. Los países con mejores resultados fueron Panamá (52,2) y Chile (51,6), mientras que México, con 35 puntos, fue el de menor puntaje.

Las dimensiones analizadas fueron acceso, uso y calidad percibida de los instrumentos financieros en esos países. Los resultados constataron que las dos primeras tienen bajos niveles: 33,3 y 24,6 puntos respectivamente. En cambio, destaca la calidad percibida que, con 57,1 puntos, supera el aprobado.

El buen resultado en calidad percibida señala que los ciudadanos de la región confían en estas herramientas, un punto clave que organismos y empresas deben aprovechar para fomentar la inclusión financiera a medida que se vayan superando las barreras, tanto físicas como culturales, que existen en América Latina.

Otras cifras del reporte a nivel regional indican que el 47% de los encuestados no cuenta con ningún producto financiero para el ahorro, el 69% no utiliza ningún medio bancarizado para sus transferencias económicas y sólo uno de cada diez ciudadanos cuenta con billetera móvil.

Panamá y Chile, líderes en inclusión financiera

Chile y Panamá obtuvieron los mejores resultados y lideran el Índice de Inclusión Financiera. Entre los motivos está el hecho de que en estos países las personas tienen más conocimiento sobre los productos financieros y sus posibilidades, y trabajan con un mayor número de entidades financieras.

En el caso de Chile, cada ciudadano utiliza, en promedio, dos medios bancarizados, especialmente la tarjeta de débito. En contraposición, en Bolivia, Perú y México aún predomina el uso de dinero en efectivo.

Por otra parte, los resultados detallan que los productos bancarios más populares en Panamá son las cuentas de ahorros o cuentas corrientes, las tarjetas de crédito y débito. Además, los panameños tienen en promedio tres productos de ahorro/seguro y utilizan los servicios de dos instituciones financieras, siendo los bancos privados los más populares.

Asimismo, tanto en Chile como en Panamá predomina el uso de aplicaciones móviles. Son los países de la región que más valoran la utilidad de medios de pago digitales, calificando como “buenas” o “muy buenas” las aplicaciones de celulares (67%) y billeteras móviles (62%).

Hacia la inclusión financiera

A pesar de que es evidente la necesidad de aumentar la inclusión financiera en algunos países de la región, como México y Bolivia, otros se muestran como buenos ejemplos de ello.

El informe advierte que para fortalecer la inclusión financiera en la región es necesario hacer frente a las principales barreras que existen, de manera intrínseca, en Latinoamérica. Universalizar el acceso es uno de los primeros pasos, y a su vez condición necesaria para el comercio digital. Esto, unido a una mayor educación financiera, posibilitaría que las personas tomen decisiones con información y de manera más consciente.

Hay que promover un cambio cultural, impulsado en conjunto desde el Estado, las empresas privadas y la industria Fintech. Las decisiones deberán enfocarse en los grupos estadísticamente menos incluidos, como las mujeres, las personas mayores de 60 años, la población rural, los sectores socioeconómicos bajos y con menores niveles educativos.

Desde Alegra, estamos comprometidos con la inclusión financiera ayudando a las pymes a gestionarse de manera automatizada y digital. De este modo, contribuimos a la transformación digital de las pequeñas y medianas empresas, motores de la economía latinoamericana.